miércoles, 16 de noviembre de 2011

GOBIERNO DE BALAGUER



 Gobierno de los 12 años. (1966-1978). Luego de regresar del exilio el Doctor Joaquín Balaguer se presentó como candidato presidencial del Partido Reformista, el cual había sido fundado en 1964. Su oponente más cercano lo fue el Prof. Juan Bosch candidato del PRD, quienes no presentaron una campaña ofensiva, dando paso así al régimen de los doce años. El partido Reformista obtuvo un total de 759,887 votos, además de contar con el apoyo de los Estados Unidos, los grupos poderoso de la nación y militares con pretensiones de poder.
Al llegar al poder el Doctor Joaquín Balaguer se dispuso organizar la economía del país, para esto recibió prestamos a bajos intereses del gobierno de Estados Unidos. Se fomento la inversión extranjera a través del crédito y la supresión de los impuestos. El régimen de los doce años dio paso a las multinacionales, instalándose de esta forma multinacionales tales como: Golf & Western, Falcombridge, RosarioResouce, Fhillips Mouris,Shell Petroleum, Codetel y algunos Bancos Internacionales. Las medidas económicas favorecieron la instalación del Primer Parque Industrial de la República Dominicana, esta fue ubicada en el sector de Herrera. Al fomentar la inversión extranjera y conceder exoneraciones para las maquinarias, muchos productos fueron producidos en el país por tanto las importaciones casi fueron nulas. Otro aspecto económico de gran importancia fue el surgimiento del sector Zonas Francas, la primera se instaló en la Romana en 1970, a partir de esta actividad económica se fue generando empleomanía hacia las diferentes provincias creando así un movimiento económico que activó la vida provincial. Con la reforma de las leyes agrarias trato de eliminar el latifundio y elevar la productividad del campo, asentó campesinos a través del Instituto Agrario Dominicano y concedió préstamos. Sin embargo fue la Industria Azucarera la que más aporte dio a la economía de la nación. Otra cosa que no podemos dejar de mencionar es la política de construcción que llevó a cabo en todas las provincias. [ Colaborado por: Raul Perez Garcia, para www.agendistas.com ]


\http://www.agendistas.com/historia/gobierno-12anos.html


REPORTAJE
2 Julio 2011, 12:23 AM 


2 Julio 2011, 12:23 AM
Hechos imborrables
La estela de dolor de los 12 años de Joaquín Balaguer
Diez años más. A pesar de los sangrientos 12 años, Balaguer regresó al poder en el año 1986 tras el gobierno de Salvador Jorge Blanco. Hasta 1996, a golpe de clientelismo y dádivas, intentó limpiar su imagen. Casi lo consiguió
Escrito por: LOYDA PEÑA (l.pena@hoy.com.do)
Para procurarse su primera reelección presidencial en el año 1970, Balaguer hubo de hacer una “purga” en el Partido Reformista (PR) y enfrentar al vicepresidente de la República, Francisco Augusto Lora, quien le renunció al cargo por inconformidad.
 En este período jugó un papel importante el doctor Víctor Gómez Bergés,  quien  dirigió  el Movimiento Nacional de la Juventud (MNJ),  que fue creado por Balaguer para su repostulación.
Un “sacrificio”.  Así consideró Balaguer su decisión de aceptar la candidatura presidencial por el PR y el MNJ para los comicios de 1970 porque, según él,     “no es bueno cambiar de caballo cuando se está vadeando un río”. Esta fue la  primera reelección de los 12 años que gobernó de manera consecutiva.
Paradoja de los “12 años”.   El período de los  “12 años” fue  de grandes logros para la República Dominicana, pues  Balaguer se dedicó a estructurar  y a crear una infraestructura que  le ha permitido a los demás gobiernos continuar con el desarrollo del país, en opinión de Gómez Bergés.
“Fue el período  donde más obras extraordinarias que contribuyeron al crecimiento del país se hicieron. Se hicieron las leyes de zonas francas y de turismo; se crearon los polos turísticos  de Puerto Plata y de la zona Este; se construyeron   unas 15 presas y las grandes carreteras troncales que nunca habían existido; hospitales, proyectos habitacionales para los pobres, edificios importantes; se  creó conciencia a través de la escuela, construyendo un aula por día;  se creó la clase media,  se hicieron 300 millonarios y a su salida del poder en 1978 la deuda del país era de apenas US$1 millón”, dijo  el ex colaborador de Balaguer.
La otra cara de la moneda.  Sin embargo,   el dirigente de izquierda Rafael -Fafa- Taveras sintetiza    el gobierno de los 12 años diciendo lo siguiente: “fue el vía crucis  que pasó el pueblo dominicano, ya que lo dejó lleno de luto y de dolor”.
Afirmó que durante ese período Balaguer restableció el aparato del Estado, desarticulado por la oposición, y  lo recompuso; formalizó un vínculo estrechamente con Estados Unidos, y se consolidó con la opresión  de los intereses controladores del país.
Todo eso, dijo,  “en medio de una política de intolerancia para la clase obrera, a la que congeló  los salarios durante todo el período y para las fuerzas adversas a su mandato, a las que diezmó con la persecución, la muerte y el exilio”, enfatizó.
Comienza la “zafra”. En enero de 1972, tropas combinadas de las Fuerzas Armadas  enfrentaron  al rupo de la resistencia conocido como “Los Palmeros”, liderado por  Amaury Germán Aristy e integrado Virgilio Eugenio Perdomo Pérez,  Bienvenido Silveira Leal Prandy (La Chuta) y Ulises Arquímedes Cerón Polanco,  en el kilómetro 14 de la Autopista de las Américas.
Los cuatro jóvenes, que eran perseguidos bajo acusación de asalto a la sucursal del Royal Bank of Canada en el ensanche Naco, murieron tras un día de combate con el Ejército y la Fuerza Aérea Dominicana.
Ahí murieron también el capitán Virgilio Félix Almánzar Fernández y los rasos Francisco Antonio Almonte y Marcelino Reyes Reynoso.
Mordaza a la prensa. Al doctor José Francisco Peña Gomez, secretario general del PRD, y a Casimiro Castro se les impidió  hacer uso de los medios de comunicación. En un programa de televisión Balaguer  presentó al general Elías Wessin y Wessin  como un “conspirador impenitente”  y lo deportó hacia España.
 “El terror, la corrupción, la persecución, la cárcel y hasta  los asesinatos de dirigentes de izquierda y de periodistas hizo que Balaguer admitiera que en su gobierno operaban incontrolables”, tal como afirma Segundo Grullón en su obra  “Historia electoral dominicana siglo XX”.
 La Banda Colorá. La historia cuenta   que tras el  asesinato del dirigente de izquierda Otto Morales y la desaparición de Henry Segarra Santos y del periodista y sindicalista Guido Gil, se conformó el  Frente de la Juventud Anticomunista y Antiterrorista  o “La Banda” -como le llamó el pueblo-,  al frente de éste  estaban  el teniente policial Oscar Núnez Peña, asistente del general Enrique Pérez y Pérez,  y  Ramón Pérez Martínez (Macorís).
Ese bandolerismo y el anticomunismo que hubo durante esa época  provocó la muerte de muchos otros jóvenes de izquierda entre ellos  Amín Abel Hasbún, Orlando Mazara y Maximiliano Gómez (El Moreno), secretario general del MPD, quien fue asesinado en Bélgica.
Más muertos. Del desembarco guerrillero por Playa Caracoles, en 1973, comandado por Francisco Alberto Caamaño Deñó y  enfrentado por los generales Ramón Emilio Jiménez Reyes, Pérez y Pérez, Juan René Bouchamp Javier, Ramiro Matos González y el coronel Héctor García Tejada, cayeron  asesinados Caamaño Deñó y Mario Nelson Galán Durán. 
El  28 de marzo  de ese mismo año fue asesinado  Gregorio García Castro, jefe de Redacción del periódico  Última Hora. Del hecho fue acusado el teniente policial Juan María Arias Sánchez.
  En 1974, último período de los 12 años de gobiernos consecutivos de Balaguer,    fueron asesinados el periodista Orlando Martínez, Manfredo Casado Villar, integrante del foco guerrillero que hubo en Los Cacaos en 1975; y el hermano más pequeño del  último. Sobre el crimen de Orlando, Balaguer  dejó en blanco la página 333 de su libro “Memorias de un Cortesano en la Era de Trujillo” para que una persona amiga la llenara después de su muerte. Nadie lo ha hecho.
ZOOM
La justificación
Toda la cadena de hechos sangrientos durante los 12 años de Balaguer, que Fafa Taveras  afirma “es la mejor caracterización de ese caudillismo histórico”, Gómez Bergés la justifica diciendo: “En ese período hubo una situación de virulencia política fruto de las concentraciones Oeste-Este, Estados Unidos y la Unión Soviética que,  más  los residuos de la Revolución de Abril de 1965 que exacerbó los ánimos y la conciencia de un amplio sector de la juventud y la llevó al sacrifico y al enfrentamiento con odios, contra los militares que combatieron en esa guerra,  desató un baño de sangre lamentable para todos que no se pudo controlar  porque eran retaliaciones recíprocas”.
LAS CLAVES
1.  Tras  la tormenta...
Balaguer perdió las elecciones de 1978 y, tras ocho años fuera del poder, volvió a postularse para el período 1986-1990 y ganó. Con 80 años de edad y problemas de visión, Balaguer continuó su programa de construcción de grandes obras  de infraestructura.
2.   Política clientelar
En este período fomentó una política populista-clientelar entregando canastas, dinero y otras dádivas a los  más pobres del país. Con esa base  se postuló en el 2000 y fue sacado del poder.
http://www.hoy.com.do/investigacion/2011/7/2/382390/Hechos-imborrablesLa-estela-de-dolor-de-los-12-anos-de-Joaquin-Balaguer

Lunes 12, Mayo 2008
Balaguer visto desde el MAAG

Por: Hamlet Hermann

Recientemente fue publicado en Estados Unidos el libro "Balaguer y los militares dominicanos", escrito por Brian J. Bosch. El autor es un coronel retirado del Ejército de Estados Unidos, quien sirvió como agregado militar del MAAG  en República Dominicana entre los años 1970 y 1974. Otras posiciones que el coronel ® Bosch desempeñó posteriormente incluyeron la de agregado militar en El Salvador, funcionario de inteligencia militar para América Latina y luego jefe de Operaciones de los Agregados Militares en América Latina, estas dos últimas posiciones en el Departamento de Defensa (Pentágono) de Estados Unidos en Washington. Actualmente está en situación de retiro en Arlington, estado de Virginia. Además de autor del libro antes mencionado, publicó en 1999 otra obra titulada "El Cuerpo de Oficiales Salvadoreños y la Ofensiva Final de 1981.
Investigación político-militar.  Para el detallado estudio de un período de los "12 años de Balaguer" el autor utiliza como material de apoyo privilegiado numerosos documentos desclasificados de los departamentos de Estado y de Defensa de Estados Unidos. También consultó periódicos y revistas nacionales, libros de dominicanos y estadounidenses, así como entrevistas hechas a colegas del MAAG. Asimismo, hace uso de sus propias vivencias como agregado militar en la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo. El resultado de esta investigación es una visión excepcional hacia el interior de la Presidencia de Joaquín Balaguer. Muestra la habilidosa manipulación que el Presidente dominicano hacía de los grupos rivales de oficiales dentro de las Fuerzas Armadas. Expone también el involucramiento permanente en esas pugnas de los funcionarios de Estados Unidos, quienes se inclinaban favorablemente hacia aquellos que coincidían con la visión estadounidense del "establishment" militar dominicano.
Brian J. Bosch inicia su análisis con la fundación del cuerpo de oficiales durante la ocupación estadounidense de República Dominicana entre 1916 y 1924. Luego pasa a describir el fraccionamiento sectario de la institución militar a partir de la muerte del tirano Trujillo. Desde su punto de vista como agregado militar aparecen como grupos aislados y a menudo contradictorios lo que fuera el Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA), el grupo San Cristóbal, los oficiales constitucionalistas y el grupo de San Isidro. También menciona, aunque concediéndole menor importancia en la lucha interna, al grupo de oficiales navales que dirigía la Marina de Guerra. El autor pasa revista a cada uno de estos agrupamientos, destacando a los principales dirigentes de esos núcleos para luego, a lo largo del libro, ir describiendo los incidentes entre ellos. En su obra, Brian J. Bosch presenta al Presidente Balaguer como un titiritero coherente que manipulaba aquellos conflictos, tanto para crearlos como para resolverlos a su conveniencia.
El profesionalismo militar: Algo negativo. Resulta notable el juicio que el autor de esta obra ofrece en la página 34 de la edición de McFarland & Company, Inc. Publishers. Textualmente, allí dice:
Balaguer tenía profunda desconfianza hacia un cuerpo de oficiales que tuviera identidad institucional propia y que pudiera funcionar autónomamente al margen de la Presidencia. Los incidentes de intervención política de parte del cuasi profesional CEFA, fueron amplias pruebas para Balaguer de que los líderes militares educados, aquellos que podrían moldear una organización moderna y coherente, podían convertirse en amenazas potenciales para su control futuro del Estado. Así, cuando Balaguer inició su primer período de gobierno posterior a la muerte de Trujillo, se embarcó en una clara política para desalentar el profesionalismo dentro de las Fuerzas Armadas.
Según el coronel ® Brian J. Bosch, Balaguer desconfiaba de los oficiales que hubieran sido entrenados en entidades militares extranjeras o en escuelas de oficiales superiores. En 1971, solamente dos oficiales dominicanos se habían graduado del Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos. Ésos habían recibido entrenamiento para dirigir unidades a nivel de batallón o de brigada. No obstante, dice el estadounidense Bosch, Balaguer colocó en los principales cargos de dirección de tropa a cuatro oficiales que habían fracasado en aprobar ese curso. A principios de los años 1970 no había en República Dominicana una institución para el entrenamiento de los oficiales superiores. Desde 1966, los asesores de Estados Unidos habían establecido cursos básicos, medios y avanzados, aunque por debajo de los que se consideraban necesarios. Pero incluso esa educación militar rudimentaria era vista con sospecha por el presidente Balaguer. Destaca con aparente sorpresa que, en 1972, solamente cinco cadetes de la Academia Militar "Batalla de las Carreras" fueron ascendidos a oficiales en el Ejército dominicano. Sin embargo, durante ese mismo año, aproximadamente 60 alistados  fueron nombrados como segundos tenientes sin siquiera haber asistido a una escuela para candidatos a oficiales. El Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas era entonces el comodoro Ramón Emilio Jiménez y el Jefe de Estado Mayor del Ejército Nacional era el general Enrique Pérez y Pérez.
El trujillismo de Balaguer
El escritor y antiguo  miembro del MAAG considera que Balaguer estaba absolutamente consciente de que el cuerpo de oficiales había sido formado en esencia por la Era de Trujillo. A finales de los años 60 era poco usual escuchar alguna crítica de los militares hacia la tiranía de Trujillo.
Incluso la escasa cantidad de oficiales con adecuada preparación siempre se referirían favorablemente a los tiempos de la tiranía. Balaguer decidió explotar esa actitud del cuerpo de oficiales hacia Trujillo manteniendo un bajo, aunque muy efectivo perfil. Primero, nunca habló mal del dictador en presencia de los militares. Segundo, permitió continuar con las costumbres y ceremoniales de los trujillistas siempre y cuando no se mencionara públicamente el nombre de los Trujillo.
Y tercero, desde el inicio de su segundo término en la Presidencia en 1970, permitió la vuelta al país a una reducida cantidad de oficiales marcadamente trujillistas quienes habían estado exiliados desde 1961 por las brutalidades cometidas bajo la tiranía. En corto tiempo, reintegraría a los trujillistas al servicio activo. Con esto, según el coronel Bosch, Balaguer demostraba al establishment militar que compartía los mismos sentimientos del cuerpo de oficiales en relación con la Era de Trujillo.
http://www.rumbony.com/article.cfm?id=2636





Cincuenta años. Tiempo transcurrido desde que Rafael Leonidas Trujillo no está. Aquel que, a pesar de que está vestido de libertad, aún nos encuentra presos. El "Jefe" murió pero su espíritu sigue vivo. No somos libres. Quizás la culpa sea de ese Joaquín Balaguer que nos gobernó después.  Ese que, frente al féretro de Trujillo, pronunció un panegírico que podría ser el presagio de lo que vendría después. Juzguen ustedes mismos:


"He aquí, señores, tronchado por el soplo de una ráfaga aleve, el roble poderoso que durante más de treinta años desafió todos los rayos y salió vencedor de todas las tempestades. El hecho horrendo consterna nuestro ánimo y estremece con fragoroso estrépito de catástrofe el alma nacional. Jamás la muerte de un hombre produjo tal sentimiento de consternación en un pueblo ni gravitó con mayor sensación de angustia sobre la conciencia colectiva. Es que todos sabemos que con este muerto glorioso perdemos al mejor guardián de la paz pública y al mejor defensor de la seguridad y el reposo de los hogares dominicanos. El acontecimiento ha sido de tal modo abrumador que aun nos resistimos a creerlo. ¡La tierra vacila todavía bajo nuestros pies y parece que el mundo se ha desplomado sobre nuestras cabezas"


¡Quién nos hubiera dicho que el hombre extraordinario a quien hace apenas dos días vimos partir sonriente de su despacho del Palacio Nacional iba a volver a él pocas horas después cobardemente inmolado! Pero ahí está la tremenda realidad con toda su elocuencia aterradora. Muda está ya la boca de donde salieron tantas órdenes de mando. Inmóviles se hallan sobre el pecho, donde el corazón ha cesado de latir, las manos que sostuvieron la espada que simbolizó durante cuarenta años toda la fuerza física de la nación. Exánime y vilmente atravesado por los proyectiles, yace ahí el pecho heroico donde flameó orgullosamente, como si flotara en su asta, el lienzo tricolor.


No es esta la hora de hacer la apología de la obra y la figura de Trujillo. Las lágrimas que nublan nuestros ojos y la emoción que empaña nuestra voz no nos permitirían cumplir con la ecuanimidad debida esa tarea justiciera. Pero los grandes hombres entran verdaderamente en la historia cuando abandonan el escenario de la vida con sus combates y sus contradicciones. Para el gran caudillo a quien ahora nos disponemos a entregar a la tierra para que ella reciba como una madre de sus despojos mortales, ha llegado fatalmente ese momento supremo. Sea cual sea, señores, la actitud de la posteridad ante su obra y ante su memoria, desde ahora podemos afirmar que el nombre de Trujillo está grabado para siempre en el material que el tiempo respeta y que es capaz de transformarse pero no de perecer en la sucesión de las generaciones. El legado que nos deja es enorme e imperecedero. Sus obras permanecerán mientras permanezca la República y exista en ella un solo dominicano consciente de lo que significa el tratado fronterizo, la redención de la deuda pública, la independencia financiera, las ejecutorias cumplidas en el ámbito de la obras públicas, de la agricultura, de la salud y de la asistencia social y de todo el bien que ha emanado durante tres décadas de una larga paz que ha asegurado el progreso y traído el bienestar y la tranquilidad a la familia dominicana.


¡Qué grande hombre fue Trujillo y cómo se proyecta su estatura de prócer sobre la historia dominicana! Fue humano, demasiado humano muchas veces, pero sus mismos errores merecen nuestro respeto porque fueron hijos de su pasión desvelada por el orden y del concepto mesiánico que tuvo de su misión como hombre público y como conductor del Estado. Su carácter recio y su voluntad monolítica no sufrieron menoscabo alguno ni en los duros conflictos a que se vio constantemente sometido ni el desgaste indispensable que implicaron para él sus cuarenta años de vida pública y su intensa participación de los debates que dividieron en las tres últimas décadas a sus conciudadanos. Su fe religiosa, por ejemplo, permaneció incólume a pesar de todas las apariencias y el último de los pensamientos que dejó escrito de su puño y letra y que entregó a uno de sus secretarios particulares el mismo día de su muerte para la preparación de un discurso que se proponía pronunciar el la ceremonia inaugural del templo adventista, pone en evidencia esa condición inesperable de su carácter irretractablemente fiel a sus sentimientos cardinales. El pensamiento está concebido así y revela que el mismo día de la catástrofe ya el grande hombre tenía un presentimiento trágico de su destino: "Estoy convencido de que todos los cristianos tienen las mismas oportunidades y los mismos privilegios ante Dios. Para confirmarlo hago referencia a aquella frase de Jesús: 'Yo soy el Camino, La Verdad y la Vida; el que crea en Mí, aunque esté muerto, vivirá'."


Recuerdo que en una ocasión inolvidable me dijo con cierto timbre de emoción en la voz: "Yo pienso siempre mucho en los muertos". Con el pensamiento puesto en sus hijos, solía decir muchas veces: "El trabajo es lo que más acerca el hombre a Dios".


Su entusiasmo por las condecoraciones y su afición a los títulos y a todo lo que es pompa teatral en las implacables luchas del poder, no respondió en el fondo a un simple sentimiento de vanidad, como muchos creyeron, sino que fue uno de los recursos de que se valió este artista de la política, conocedor profundo de la psicología de las masas, para sugestionar las multitudes y para influir sobre la imaginación de los hombres con todo el prestigio de su fuerte y desconcertante personalidad.


Al mismo tiempo que un hombre que tuvo una confianza ciega en Dios y en el destino, Trujillo fue fundamentalmente bueno. Bajo su pecho de acero latía un corazón inmensamente magnánimo. Sólo una voluntad granítica como la suya pudo resistir, sin caer en excesos imperdonables y en venganzas inútiles, el cúmulo de asechanzas insólitas, de delaciones infames y de insinuaciones perversas que llegaban a diario, a través de algunos de sus colaboradores, hasta la mesa agobiada de problemas de este dominador de la fortuna. Sobre sus hombros se han cargado muchas deudas que él no contrajo jamás y cuya responsabilidad corresponde a los maestros de la adulación y la intriga que especularon con su buena fe y con sus naturales pasiones de hombre que amó intensamente las sensualidades de la vida.


Trujillo lleva asegurada sobre sus sienes, al bajar al sepulcro, la corona de los inmortales de la patria. Su figura entra desde este instante solemne en la gloriosa familia de nuestras sombras tutelares. El momento es, pues, propicio para que juremos sobre estas reliquias amadas que defenderemos su memoria y que seremos fieles a sus consignas manteniendo la unidad y confundiéndonos con todo los dominicanos en un abrazo de conciliación y de concordia.


Querido jefe, hasta luego. Tus hijos espirituales, veteranos de las campañas que libraste durante más de 30 años, miraremos hacia tu sepulcro como hacia un símbolo enhiesto y no omitiremos medios para impedir que se extinga la llama que tú encendiste en los altares de la República y en el alma de todos los dominicanos. Has llegado hasta aquí, traído en hombros de esta multitud sollozante, para reintegrarte a la tierra que te vió nacer y donde podrás dormir en el mismo regazo en que descansan tus antepasados. La tierra de San Cristóbal, la misma en que bebiste por primera vez el agua de tus ríos natales, te será siempre propicia y en ella hallarás al fin el descanso que te negó la vida, a ti, batallador incansable que mataste el sueño y que no conociste la fatiga. No eres ya el adalid beligerante que fuiste hasta ayer. Ahora, transformado por los atributos que confiere el misterio a los elegidos por el sueño del que no se despierta, eres un ejemplo, un penacho, un índice que nos señala el rumbo a seguir desde la infinita lejanía de lo desconocido. Que Dios te reciba en su seno y que tus restos perecederos, al transmutarse más allá de la timba en vigor espiritual y en materia impalpable, contribuyan a vivificar la tierra que tanto amaste para que la conciencia de la patria se siga nutriendo con la cal y la energía de tus huesos en la infinitud de los tiempos".

http://quenocheconpastrano.blogspot.com/2011/05/panegirico-de-joaquin-balaguer-ante-el.html



Señor Presidente de la República, ya que usted impide que un artista del prestigio y la calidad moral de Silvano Lora viva en su Patria, ya que dejar en el extranjero a dominicanos le produce placer o ganancias politiqueras, me voy a permitir hacerles algunas recomendaciones.
Espero que sobre todo medite la última. Como Usted ha dicho que en este gobierno, y parece ser cierto, la corrupción sólo se detiene en la puerta de su oficina, ¿Porqué no saca de la República Dominicana a todos esos corruptos? Como aquí existe una galopante inflación de delincuentes sin uniformar y,según usted, también uniformados, ¿porqué no les ordena a los calieses del régimen que los apresen y los metan en un avión? ¿Porqué no les dice a los genízaros que prestan servicio en el aeropuerto que apresen no a los que traen cigarrillos de marihuana, sino a los pejes gordos del tráfico de drogas?
¿Porqué no manda al exilio a los que reciben comisiones para negociar contratos que entregan nuestras riquezas a las compañías multinacionales? ¿Porqué no instala en un barco a los latifundistas, a los que están negados a que este país salga del subdesarrollo y de la situación de miseria colectiva que lo acompaña?
¿Porqué no entra en ese mismo barco a quienes en la ciudad son el soporte ideológico de esos terratenientes? Y también a quienes son el sosten armado, los que dan palos, apresan y torturan campesinos que luchan por sus derechos. Como Usted es enllave de los norteamericanos, ¿porqué no le solicita un portaaviones para enviar al lugar que fuese a los numerosos calieses que viven del trabajo del pueblo?
En caso de que su amistad con los Estados Unidos sea más estrecha de lo que sospechamos, ¿Porqué no le pide al Pentágono un cohete último modelo con el objetivo científico de crear una colonia de calieses en la luna? ¿Porqué no desaparece de la vista de los dominicanos honrados, que son la mayoría, a todos los vagos que en este gobierno cobran sin trabajar?
¿Porqué, tómelo en cuenta, no deposita en un cómodo asiento de primera a los funcionarios irresponsables que se las dan de Fouché contemporaneos y a la hora de la responsabilidad no dan la cara?
Y mi recomendación final: Si es inevitable que esta situación continúe, si es imposible evitar actos indignantes y miserables como el que presencié el domingo en el aeropuerto, ¿porqué, doctor Balaguer, no se decide Usted a subirse en el avión o el barco y desaparece definitivamente de este país junto a todos los anteriormente mencionados?
* Trabajo publicado por Orlando Martínez Howley el 25 de febrero de 1975, el cual le costó la vida que le fuera arrebatada por los animales que componían la maquinaria represiva del gobierno de Joaquín Balaguer. El artículo de Orlando Martínez fue motivado en la incomodidad del periodista con el impedimento de entrada al país que Balaguer impusiera a su entrañable amigo, el pintor dominicano Silvano Lora, en 1975.
http://defotografopoetayloco.wordpress.com/2011/03/17/%C2%BFpor-que-no-doctor-balaguer-orlando-martinez-howley/

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